Si bien el modernismo surge como un cambio e innovación en música, pintura, y arte con tendencias filosóficas y sociológicas, se toma como una vanguardia con una postura psicológica de percepción ante el mundo. La transición de este concepto hacia el posmodernismo se toma con el materialismo dialéctico de Marx.
Este término <> surge 1870 propuesto por John Chaptman: alude a la transición de la pintura a la fotografía como una forma diferente de abstraer el mundo. Si bien las vanguardias artísticas tienen antecedentes, estas se encargan de mostrar la realidad de distintas formas, y con distintos elementos.
Por ejemplo el realismo como vanguardia muestra a sujetos introducidos de manera simple, mientras que el cubismo, derivado de la física cuántica, representa al mundo con formas geométricas. Desde el arte constructivista, pasando por el dadaísmo hasta el pop art llegan Marilyn Monroe o Andy Warhol para mostrarle al mundo que la forma en que se veía el mismo cambió por lo que el paradigma era cambiado así como la esencia del arte y su proyección social.
El punto esencial del posmodernismo es que este rechaza el pasado, busca una simpleza, lo rápido, lo digerible, es decir, un mundo transformado. En tema artístico, tenemos a Baudelaire quien hace cuatro sentencias de lo que es el arte, refiriéndose a la pintura: primero es un reflejo de la realidad, segundo pervierte la realidad básica ( rompe esquemas y tradiciones), tercero señala otra esencia de la realidad, y cuarto hay un “simulacro posmoderno” como repuesta al mundo de antaño.
De esta forma es como vemos que los autores de tiempos modernos, a los posmodernos avanzan también en sus teorías, dos de ellos son importantes para entender el concepto del posmodernismo como tal.
Roland Barthes dice que se deben revertir las apariencias, y desmenuzar el signo dado que la forma de ver al mundo ha cambiado, la de interpretar sus signos también, es decir, se debe concienciar, decir, pensar y después hacer. Esto tiene que ver con un estructuralismo posmoderno: todo tiene un por qué y dentro del conocimiento hay relaciones de poder.
Este término, poder, es utilizado Michael Focault para decir que vivimos en el, y usamos sus tácticas tanto para adquirir conocimiento como para interpretar al mundo, de ahí que el esquema del ello, yo y el súper yo sea reemplazado por el imaginario (material), simbólico (valor), y lo real.
Esta nuevo entendimiento del mundo conforma lo que hoy conocemos como <<>> concepto que aparece por al novela de William Gibson en donde los sentidos son todo, y ya no se sabe qué parte de la vida se vive, si el futuro, el presente o el pasado. De ciberia hoy tenemos el ciberespacio, somos cibernautas, y tenemos una cibercultura.
Como equipo concluimos, que vivimos en tiempos posmodernos, pero para poder entender cómo es el mundo en el que nos desarrollamos, no sólo debemos saber qué conceptos se han manejado desde entonces: no sólo el arte o los movimientos vanguardistas cambiaron al mundo, también hechos sociales y políticos con tintes revolucionarios que aunados a la música como medio de radicalización hacen del mundo de hoy, nuestro mundo.
Eso mis estimados, se los expondremos nosotros con el tema de Contracultura.
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Por ejemplo el realismo como vanguardia muestra a sujetos introducidos de manera simple, mientras que el cubismo, derivado de la física cuántica, representa al mundo con formas geométricas. Desde el arte constructivista, pasando por el dadaísmo hasta el pop art llegan Marilyn Monroe o Andy Warhol para mostrarle al mundo que la forma en que se veía el mismo cambió por lo que el paradigma era cambiado así como la esencia del arte y su proyección social.
El punto esencial del posmodernismo es que este rechaza el pasado, busca una simpleza, lo rápido, lo digerible, es decir, un mundo transformado. En tema artístico, tenemos a Baudelaire quien hace cuatro sentencias de lo que es el arte, refiriéndose a la pintura: primero es un reflejo de la realidad, segundo pervierte la realidad básica ( rompe esquemas y tradiciones), tercero señala otra esencia de la realidad, y cuarto hay un “simulacro posmoderno” como repuesta al mundo de antaño.
De esta forma es como vemos que los autores de tiempos modernos, a los posmodernos avanzan también en sus teorías, dos de ellos son importantes para entender el concepto del posmodernismo como tal.
Roland Barthes dice que se deben revertir las apariencias, y desmenuzar el signo dado que la forma de ver al mundo ha cambiado, la de interpretar sus signos también, es decir, se debe concienciar, decir, pensar y después hacer. Esto tiene que ver con un estructuralismo posmoderno: todo tiene un por qué y dentro del conocimiento hay relaciones de poder.
Este término, poder, es utilizado Michael Focault para decir que vivimos en el, y usamos sus tácticas tanto para adquirir conocimiento como para interpretar al mundo, de ahí que el esquema del ello, yo y el súper yo sea reemplazado por el imaginario (material), simbólico (valor), y lo real.
Esta nuevo entendimiento del mundo conforma lo que hoy conocemos como <<>> concepto que aparece por al novela de William Gibson en donde los sentidos son todo, y ya no se sabe qué parte de la vida se vive, si el futuro, el presente o el pasado. De ciberia hoy tenemos el ciberespacio, somos cibernautas, y tenemos una cibercultura.
Como equipo concluimos, que vivimos en tiempos posmodernos, pero para poder entender cómo es el mundo en el que nos desarrollamos, no sólo debemos saber qué conceptos se han manejado desde entonces: no sólo el arte o los movimientos vanguardistas cambiaron al mundo, también hechos sociales y políticos con tintes revolucionarios que aunados a la música como medio de radicalización hacen del mundo de hoy, nuestro mundo.
Eso mis estimados, se los expondremos nosotros con el tema de Contracultura.

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